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jueves, 21 de abril de 2011

Psicología/Sincronicidad V


Cuenta Luis Buñuel en sus memorias que cierta vez, en Nueva York, fue a la Biblioteca que se encuentra en la calle 42 porque quería buscar un libro que hablaba de Simón el estilita, pues preparaba su película "Simón del desierto". Entró en la biblioteca a las cinco de la tarde. Quiso buscar la ficha del libro del padre Festugiéres, que le habían dicho era el más completo sobre ese tema. La ficha no estaba en los ficheros. Volvió la cabeza: un hombre se hallaba a su lado. Tenía esa ficha en la mano.
Cierta vez dibujó Jung un mandala en cuyo centro había un castillo dorado. Cuando estuvo terminado el dibujo se preguntó por qué le había salido tan chinesco. A pesar de que fuera del mandala no había nada chino, el castillo dorado del interior provocaba en él una intensa sensación de ser chino y se preguntó de dónde provendría tal impresión. Poco después recibió una carta de Richard Wilhelm. Le enviaba el manuscrito de un tratado taoísta-alquímico chino titulado El secreto de la flor de oro y le rogaba que lo comentara. Cuando dibujó el mandala con su castillo en el interior la carta ya estaba en camino.



Sincronicidad: Una relatividad del tiempo y del espacio psíquicamente condicionada. (C. G. Jung)

Richard Dawkins, el prestigioso teórico de la evolución, cuenta en su libro Unweaving the Rainbow una sincronicidad que le ocurrió a su mujer cuando esperaba en la consulta del dentista. Digamos primero que Dawkins no cree en las sincronicidades, pero yo tomo el ejemplo porque me gusta. Pues bien, el 18 de septiembre de 1916, estando la señora Dawkins en la consulta del doctor J. v. H., leía la revista Die Kunst cuando le impresionaron las reproducciones de varios cuadros de un pintor llamado Schwalbach, y tomó nota mental de acordarse del nombre porque deseaba ver los originales. En ese momento se abrió la puerta de la sala de espera y la recepcionista pregunto: "¿Está aquí la señora Schwalbach? La requieren al teléfono". Schwalbach, digamos de paso, no es un apellido demasiado corriente en Alemania.

En la novela de Vladimir Nabokov Laughter in the Dark, se menciona una película en la que a la protagonista le dan un pequeño papel. La primera actriz de la película en la novela de Nabokov se llamaba Dorinna Karenina. Años más tarde, cuando se llevó al cine la película basada en esta novela de Nabokov (dirigida por Tony Richardson), resultó que la actriz que protagonizaba a Margot, la protagonista, se llamó Anna Karina.

V. Nabokov: "Padezco de los desconcertantes escrúpulos de la superstición: un número, un sueño, una coincidencia pueden afectarme obsesivamente".

En el libro Why do Buses Come in Threes, escrito por dos matemáticos británicos, se recoge la siguiente anécdota de un conocido de ambos. Esta persona fue cierta vez a visitar a unos nuevos vecinos. La hija de estos, Sarah, estaba dibujando con pinturillas. El visitante se puso a jugar con ella y le dibujó una luna y para entretenerla le dijo que por la forma de la luna se podía decir de qué fecha era. Para hacer la historia más plausible, miró el hombre su dibujo y, tras pensar una fecha al azar, le dijo a la niña que esa luna tenía fecha del 17 de agosto. La madre de la niña, que estaba escuchando, emitió un sonido de sorpresa. "Sabía que iba usted a decir esa fecha", manifestó sorprendida. El cumpleaños de Sarah es el 17 de agosto, y también el mío, y el de mi marido".





  • Cierta vez tuvo Jung un paciente que contrajo matrimonio. La carga de una esposa fue excesiva para él y un año después de la boda cayó en una profunda depresión. Jung había convenido con él que le llamase si ello sucedía. Pero en consideración a su mujer, el hombre se abstuvo de hacerlo. Por aquel tiempo Jung dio una conferencia en la ciudad de B. Llegó al hotel hacia la medianoche y se metió en la cama. Sin razón aparente, tardó en conciliar el sueño. Hacia las dos de la madrugada, Jung se despertó con signos de angustia y con el convencimiento de que había alguien en la habitación. Encendió la luz, pero allí no había nadie. Se asomó al pasillo por si alguien se hubiera equivocado de puerta, pero el pasillo también se hallaba vacío y en él reinaba el silencio más absoluto. Intentó Jung recordar lo ocurrido y fue entonces consciente de que se había despertado por un dolor sordo, como si algo le hubiera dado contra la frente y le hubiera golpeado la parte posterior del cráneo. Al día siguiente recibió un telegrama en el que se le comunicaba que el paciente arriba mencionado se había suicidado. Más tarde supo que se había disparado un tiro y que la bala se introdujo en la parte posterior del cráneo.








  • Según fuentes del Readers Digestun hombre llamado George D. Bryson se hospedó en un hotel en Louisville, Kentucky. El empleado le asignó la habitación 307. Poco después de tomar posesión de la habitación, el cliente recibió una carta dirigida al Sr. George D. Bryson, de la habitación 307. Extrañado, pues no había dicho a nadie que estaba en Louisville y menos dado su número de habitación, que acababa de serle asignada, abrió el sobre. La carta no era para él, era para una persona de Montreal que se llamaba igual que él y que no hacía mucho se había hospedado en esa misma habitación.








  • En 1930 un piloto tuerto llamado Hinchliffe intentó el primer vuelo transatlántico de Este a Oeste. Esperaba volar solo, pero inesperadamente a último momento su patrocinador insistió en que lo acompañara una mujer como copiloto. A varios centenares de millas de la ruta prevista del avión, navegaban en un buque dos viejos amigos de Hinchliffe, el coronel de las Fuerzas Aéreas Henderson y el jefe de escuadrilla Rivers Oldmeadow; ambos dormían. Ignoraban que Hinchliffe estuviera llevando a cabo aquel intento en ese momento y menos que lo acompañara otra persona. En medio de la noche, Henderson, en pijama, irrumpió en la cabina de Oldmeadow y le dijo: "¡Dios mío, Rivers, acaba de ocurrir algo espantoso! Hinch estuvo en mi cabina, con el parche en el ojo y todo, fue terrible, no dejaba de repetir una y otra vez "Henry, ¿qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer? He traído a la mujer conmigo y estoy perdido". Luego desapareció de mi vista. Sencillamente desapareció". Esa noche el avión de Hinchliffe cayó y él y la mujer que lo acompañaba murieron









  • Concluyamos con una frase que podría definirlo todo:
    Demos tiempo a lo posible, y ocurrirá.
    (Heródoto)



















  • http://www.redcientifica.com/doc/doc200312237701.html

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