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viernes, 15 de julio de 2011

Parapsicología/Las Claves de Bélmez: Investigación inédita


guiadelmiedo.blogspot.com

LAS CLAVES DE BÉLMEZ

Dedicado a María Gómez Cámara,
una mujer realmente extraordinaria.
Y al pueblo de Bélmez de la Moraleda,
en defensa de su autenticidad


                                                                   Liliana Coma

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 I/ María/Facultades psíquicas

Después de casi 40 años de su aparición, el fenómeno de
 las “Caras de Bélmez” sigue sin resolver, constituyendo 
hoy día un reto todavía vivo a la Parapsicología internacional 
–ya que a mi parecer- aún no se han conseguido más que
 acercamientos más o menos válidos a su explicación. 
Las diferentes hipótesis se pierden en puntos suspensivos
 y/o en teorías parciales, a pesar de la buena voluntad y 
sólidos conocimientos de algunos parapsicólogos y otros investigadores.
Antes de elaborar una nueva y quizás asombrosa teoría sobre el porqué 
de esa fenomenología;  y aunque hablemos de sucesos paranormales
 intentar dar una explicación global y racional a este extraordinario 
suceso, creo sería necesario avanzar que a través de la Radiestesia 
o Rabdomancia, se puede llegar prácticamente sin conocimientos previos 
–desde la distancia- a atrapar lo invisible por medio de  la medición de energías.
Pero, lo que voy a decir no trata sólo de Radiestesia, sino de la simple aplicación
 de este método, como herramienta de investigación, en uno de los casos más
 apasionantes y a la vez más maltratados de la Parapsicología en España: 
las caras de Bélmez.
Teniendo en cuenta los 3 planos comprendidos en toda  materia y ser, 
según la Radiestesia y otras filosofías:


Físico: corporal
Psíquico: mental
Espiritual: astral 

Considerando que la armonía y normalidad de estos planos
se ­mu­­­­even dentro de unos parámetros conocidos,
esta medición con el péndulo nos dará las primeras conclusiones.

María Gómez Cámara, en ese momento la única habitante de la casa, inmueble situado en la antigua calle Real 5, de Bélmez de la Moraleda, Jaén poseía una baja medición en el plano físico, lo que indica debilidad general, pero ninguna enfermedad terminal; debilidad provocada por disfunciones de diferentes órganos, normal en gente de  su edad, ya que María superaba los ochenta años. Sin embargo, en el plano psíquico se detectó una alta medición energética “fuera de lo común” y sorprendente también por su edad. Esto refleja un sexto sentido muy desarrollado y al margen de su nivel intelectual –estudios y cultura muy precarios en ella- según sus propias palabras, además de darle la capacidad de ver más allá que la media general, también le otorgó facultades PSI: clarividencia, telepatía auditiva, visual, etc. y probablemente otro tipo de percepciones extrasensoriales, y/o quizás la capacidad de ser médium.
Sin duda, podríamos definir a María como una psíquica pero, también –en lo que es poco común- acompañada de una alta vibración espiritual. lo que explicaría que haya podido vivir en esa casa, conviviendo con ese fenómeno tantos años, manteniendo una lucidez extraordinaria y ausencia de temor. Esta alta vibración espiritual, en correspondencia con su casa, supone un alivio al reflejar la ausencia de entidades negativas, en la calle Real 5, de Bélmez de la Moraleda, hoy calle de María Gómez.
Las conclusiones de otros investigadores se centraron en María Gómez Cámara como clave del fenómeno al descubrir -acertadamente- su facultad psíquica extraordinaria, algunos  aseveraron que con la muerte de María, se terminaría el fenómeno, se difuminarían las caras…Otros aseguraron que era ella, con su mente la que imprimía 
–inconscientemente- esas imágenes en el suelo. Mi opinión es bien distinta...ya que creo que si las condiciones de la casa no son modificadas, las caras pueden permanecer 30 ó 40 años más.
A pesar de toda la publicidad que se ha dado a este caso, procuré un acercamiento al lugar, sin el bagaje de otras teorías, ni pre-conceptos, y con mis espartanas herramientas: una libreta, mis tablas radiestésicas y un péndulo, atravesé Sierra Mágina (Jaén) con sus ondulados suelos y todavía repetidos paisajes que, ese día soleado de diciembre, me parecieron cientos de fotogramas de distintos verdes, que a cada kilómetro me entusiasmaban.

viajarsinprisa.net

II/ Las caras

Ya en Bélmez de la Moraleda, llegué con otros visitantes a la puerta de la calle Real –hoy calle de María Gómez- y antes Cuesta de las Caras. Mi primera impresión, en cuanto vi a María, es que se sentía incómoda ante la avalancha de gente que ese tarde visitaba su casa, a pesar de tener las puertas abiertas
 –permanentemente- todos los días. Entonces, decidí esperar un mejor momento para entrar bajo un árbol situado en frente.



Las casas aledañas en el Nº 3 y el Nº 7 estaban remodeladas, pensé que si dentro de esas viviendas habían aparecido otras caras, el nuevo pavimento las había tapado para siempre. Luego observé las plantas que estaban en el primer piso de la casa de María, estaban moribundas, aparte de un descuido en su atención, su color opaco, grisáceo confirmaron una geopatía –o alteración vibratoria del terreno- causada probablemente por la existencia de aguas subterráneas que detecté bajo la casa.

Ya los últimos visitantes estaban a punto de abandonar la casa, así que decidí entrar. La primera sensación que tuve dentro es que me escocieron los ojos sobremanera, tanto que empecé a lagrimear, como si allí hubiera un elemento tóxico que, sin embargo no olía. Esta sensación fue compartida por mi compañero de asiento en el viaje. En el pequeño salón –antes cocina- vi las primeras caras “La Pava”, “El Pelao” y el que llamaban “El Niño”, que lejos de parecerme un niño, a pesar de sus rasgos infantiles, me pareció ver la cara y el uniforme de un militar…Mi primera impresión fue la de estar viendo antiguas fotografías de diferente tamaño y condición, pero no sobrepuestas por encima del antiguo suelo, de color casi negro, sino reveladas de abajo hacia arriba, o sea desde el interior del suelo hacia la superficie.




Hice en voz alta una comparación con la Sábana Santa,
 y otra persona presente allí con otro grupo,
compartió la misma opinión.. 
 Casi al mismo tiempo mi percepción conectó con el ánimo 
de esas mentes, de esas caras aparentemente inexpresivas,
 entonces vibré un extremo sufrimiento, un angustioso cautiverio
 de esa gente,
 mucha gente que había padecido y muerto allí. 
Tuve que abandonar el lugar no sólo por el escozor creciente en los ojos,
 y la sensación de esa terrible angustia,
sino también por María, que ese día se sentía contrariada
  por la invasión de su casa.
Su mirada penetrante me siguió no sólo a mí, 
me di cuenta que controlaba todos los movimientos 
de los que estábamos a su alrededor
Entonces, tuve la sensación de estar pisando sobre una oquedad,
 pero no me entretuve, di un último vistazo hacia las caras, 
y hacia el suelo grisáceo y negro,
 probablemente así por el antiguo fogón que se alimentaba de carbón,
 y las continuas pisadas de los visitantes, 
sobre un suelo precario de cemento que subía y bajaba
 caprichosamente,
 y que seguramente nunca fue recto.


Y me fui con una convicción: las caras de Bélmez
 eran reales,
 respondían a la caracterología de personas 
que vivieron realmente. 
Si nos basamos en el principio de que todo
 lo que está oculto debe salir a la luz 
en algún momento, las caras de Bélmez 
se habían hecho visibles por una poderosa razón,
 una energía psíquica capaz de traspasar 
las leyes conocidas y toda lógica. 

Volvimos al Hotel, recordé entonces la medición de la casa, 
efectuada con anterioridad,
 el péndulo detectó  muy baja vibración en el plano físico, 
esto nos da la pauta 
de la existencia de una geopatía, o alteración vibratoria

 del terreno, 
ya confirmada “in situ” generalmente está originada 
por fallas geológicas,
 aguas subterráneas o estancadas, etc. 
Pero, sin embargo la medición en el plano psíquico de la casa,
 más baja aún, 
fue la  que me señaló la clave u origen del fenómeno.
 Esta carga psíquica casi siempre está producida 
por acontecimientos traumáticos, 
violentos, claramente negativos y acumulados 
durante mucho tiempo.
 También dicha carga “psíquica” puede ser producida 
por personas 
con un gran desequilibrio mental;
 y rara vez por una energía negativa
 dirigida –expresamente- contra la casa.





Descartados estos dos últimos supuestos, por simple intuición, ante la visión todavía fresca de María, una mujer de pueblo humilde y sencilla; me quedé con la primera idea: sucesos acaecidos en el lugar mucho tiempo atrás, padecidos por muchas personas –tan fuertes y terribles- que a pesar de los años transcurridos, 
la casa aún registraba esa mala vibración en el plano psíquico.

III/ El Principio

¿Qué hora era? ¿las 7? ¿las 8 de la tarde?, el reloj había perdido su importancia. Para encontrar las Claves de Bélmez había que viajar hacia atrás, en el tiempo…Recordemos que en agosto de 1971, María Gómez Cámara mientras preparaba la comida, ve aparecer en el suelo de su cocina, la primera  cara: una mujer ruda de cabellos largos, morena y de grandes ojos, perfectamente definida, con una tipología clara de mujer andaluza…De su nariz se desprenden dos líneas más oscuras, que algunos han querido ver como unos bigotes, y a pesar del pelo largo la figura de un hombre. Aunque  esos hilos oscuros que bajan desde la nariz, están perfectamente definidos, como un derrame,  no albergo ninguna duda: es una mujer a la que llamaron desde el principio “La Pava”. Sorprendida por la aparición, María llama a sus familiares y luego a sus vecinos, para enseñarles la cara que, espontáneamente se ha dibujado en el suelo, lo que provoca un gran revuelo en un pueblo, no acostumbrado a sucesos extraños. Pocos días después van revelándose otras figuras, algunas de cuerpo entero, y otras sólo las caras


En España en 1971,  todavía se vivía en plena época franquista
 El diario “Pueblo” periódico sensacionalista de esos años, 
se hace eco de la noticia con grandes titulares,
 lo que provoca masivas visitas al pequeño pueblo de Bélmez
 de la Moraleda. 
Poco tiempo después se produce también la visita –no anunciada- 
de alguien que por orden del Gobierno se presenta en el pueblo
 en un gran coche negro, de cristales oscuros, en busca del que
por aquel entonces era el Alcalde: Manuel Rodríguez Rivas,
con la intención de llevarle sin dilación a Madrid. 

Se puede imaginar la inquietud del Alcalde de un pueblo, que hoy día no llega a dos mil habitantes, obligado a partir sin demora, y sin explicaciones, en ese viaje  que puede haber durado un par de horas, en dirección a la capital: Madrid. 
Llegaron al Ministerio de Gobernación, en una operación que se llamó “Operación Tridente” allí le fue “exigido” que en el futuro evitara añadir más publicidad sobre el suceso…de las caras.
Tiempo más tarde, hubo un intento de ridiculizar a la Alcaldesa que sucedió al Sr. Rivas: María Isabel Chamorro, a la que invitaron a un acto, para premeditadamente demostrar ante su presencia, el supuesto “fraude” de las caras, poniendo a la venta, en un puesto ambulante, bloques de cemento  tratados con óxido de plata, para formar imágenes dibujadas de otras caras. Después de más de 30 años, María Isabel ex – alcaldesa de Bélmez, y pariente de María, no pudo evitar las lágrimas, cuando recordó estos hechos, por la afrenta y humillación pública a la que fue sometida.

Ambos alcaldes que gobernaron Bélmez entre 1971 y 1976, a los que conocí personalmente, descartan por sí mismos cualquier posibilidad de engaño o fraude, por poca psicología que se conozca. Al igual que María, quien durante muchísimo tiempo no se ha beneficiado económicamente del fenómeno, a excepción hecha por alguno de sus hijos, que en una época repartía fotografías a cambio de unas monedas, y de un pequeño cesto que hoy día se encuentra en una mesa, y que demuestra la escasa voluntad donativa de los visitantes…y después de la muerte de María, hubo un intento –rocambolesco- de vender la casa al Ayuntamiento, por un millón de euros –negocio que no prosperó-
Estos argumentos utilizados por los detractores de Bélmez, acerca del “fraude” orquestado por motivos económicos, cae por su propio peso, al conocer de primera mano cómo vivía María, en una casa centenaria y destartalada, alejada de las comodidades del siglo XXI.


cronicasmundosocultos.blogspot.com


María Gómez Cámara mantuvo siempre, mientras su salud se lo permitió  una política de “puertas abiertas” de libre acceso a su casa.

Eso dio carta blanca, sin previo aviso, a la visita de cualquier persona –que a veces llegaban por decenas- y en grupos organizados.
Esta política de apertura, tiene que haberla molestado en demasiadas ocasiones, a lo largo de más de 30 años, por las continuas visitas de curiosos, investigadores, etc. Sin embargo, no se quejaba y creo que en el fondo se sentía orgullosa de que tanta gente sintiera interés por -sus caras-, para las que siempre tenía palabras de afecto, y por las que cada noche encendía una vela blanca, para ayudarlas y conocer porqué estaban  allí, en su casa.
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IV/ La Iglesia

Recordemos otros datos: la casa de María Gómez Cámara 
correspondía
 a antiguos terrenos de la Iglesia de Bélmez, situada
 en la misma calle Real. 
En otros tiempos, alrededor de las iglesias se disponían
 los enterramientos y se construían los cementerios 
como en dicho monumento.
 La vieja Iglesia había sido construida en el Siglo XVI, 
pero extrañamente 
en la segunda mitad del siglo XX  se derriba, 
acabando sin contemplaciones
 con el patrimonio nacional e histórico…
Tiene que haber una poderosa razón 
para que Iglesia y Gobierno 
se pusieran de acuerdo para realizar tal tropelía.
Es así, que cuando se destruye 
la antigua iglesia del Siglo XVI,
 aparecen en el subsuelo restos humanos
 –en tal cantidad- 
que son necesarios dos camiones para llevárselos,
 tarea que se hace de noche

Teniendo en cuenta que los restos humanos 
conforman
 una de las más graves “ondas nocivas”detectables por Radiestesia
 y empíricamente, y que además es principio
 y causa de todo tipo de fenómenos –non gratos- en las casas,
 monumentos, etc. que se construyen sobre osarios
 y/o cementerios, se puede suponer que estos fenómenos
 podrían también haberse producido en la Iglesia de Bélmez. 
y que el temor de que estos sucesos paranormales llegaran
al conocimiento público, junto con la política gubernamental
y eclesiástica de ridiculizar
el fenómeno de “las Caras de Bélmez”
 hayan hecho el resto: acabar de una vez 
con la fenomenología y con la Iglesia…
Un análisis posterior de los restos encontrados en dichos terrenos 
–restos sin cabezas- reveló que correspondían al siglo XII/XIII.
 ¿Primero el cementerio y sobre él la iglesia?. 
Tiene que haber otra explicación. 
Es más probable que la Iglesia construida 4 siglos después
 de la fecha, de la que datan los huesos encontrados, 
al derribar la antigua Iglesia, se haya erigido sobre dichos 
enterramientos, sin conocimiento de ello, o por lo menos,
 sin certeza acerca de la cantidad de restos, ni de su extensión.

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V/ Al- Andalus

Bélmez de la Moraleda, mucho antes de que fuera
 un pueblo constituía un paso fronterizo de Al-Andalus;
 la Iglesia bien pudiera haber sido el centro de la aldea,
 que por el siglo XVI ya se iba dibujando como un pueblo
 alrededor del puesto fronterizo, al que se hubiera podido
 agregar a lo largo de los años posadas, ventas, puestos 
de almacenamiento y venta de provisiones, 
herrerías para los caballos, casas, etc.
Si miramos con retrospectiva las innumerables luchas que mantuvieron
 los moros –muchísimas entre ellos- para la conquista y defensa
 de Al-Andalus,
 a lo largo de cientos de años, es bastante probable que en el paso
 fronterizo, 
después terreno donde se levantó la Iglesia hubiera una cárcel,
 o una cueva que hiciera las veces de prisión.
¿La sensación de estar pisando sobre un gran hueco,
 en casa de María?
Si buscamos datos de estas guerras en fuentes no cristianas,ni ortodoxas,
 comprobamos que el cortar la cabeza constituía para los moros
 la peor afrenta.
 Y sólo por citar algunas frases de la historia
 de Al- Andalus, escrita en el año 1306 
por Ibn Idari Marrakis, 
refiriéndose al año 759 d.C. dice
en su libro…”le dio muerte y le cortó la cabeza
 con la cual 
fue al Amir Abdu-Qr-Rahman 
que dio gracias a Dios
 por su muerte
 y mandó fijar su cabeza en el puente de Cortoba 
(Córdoba)
 y ordenando asimismo dar muerte a su hijo 
que estaba en rehenes,
 mandó poner su  "cabeza con la de su padre”…



"Y dio muerte a 30.000 de ellos y la fosa que reunió
 las cabezas fue en aquel lugar señalada”
                                                                                                                  
… “Tomó su cabeza y fue desmeollada”…


VI/ Primeras conclusiones

Si la casa de María Gómez Cámara constituía parte de los antiguos
 terrenos de la iglesia, donde aparecieron cientos de cuerpos 
sin sus cabezas. 
Las cabezas de esos cuerpos están allí,
 por debajo del suelo de la calle Real.

Pero, creo que no son las únicas…
muchos siglos después –concretamente-
a principios del siglo XIX- los franceses en retirada de la batalla 
perdida en Bailén, en el año 1808, también podrían haber
 dejado la impronta de 
sus métodos habituales para eliminar a sus adversarios:
 cortarles la cabeza, que 
a falta de guillotina, podrían haber sido pasados
 por la cruel espada de uno o más
 personajes; entre ellos quizás “El Niño “ cuya ropa
 con el cuello alzado, se asemeja
 demasiado a las usadas por los militares franceses
 de aquella época; 
este personaje representado
 también  en el suelo de la casa,
 mantiene una expresión con un gesto de desprecio, ausente, 
imperceptible 
en las otras caras, y  parece desafiarlas.

El niño -
otrasfronteras.com -




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A través de mediciones aproximadas efectuadas con el péndulo,
 de menor a mayor distancia, por debajo de la antigua calle Real 5,
 tendríamos:

       3 metros: restos de uno y otro bando enterrados durante
       o después de la guerra contra los franceses.

  • 6 metros: cabezas, algunas quizás “desmeolladas” 
  • correspondientes a los cuerpos hallados en la excavación de la antigua Iglesia, 
  • que se comprobaron pertenecían al siglo XII/XIII.

    7 metros: otros cuerpos completos – Siglo VIII al XII y/o XIII.

  • 10 metros: cueva y antigua prisión, construida o utilizada como
  •  tal para encarcelar moros y cristianos desde el siglo VII.
Según el Marqués de Mondéjar la entrada de los musulmanes
 en España se produjo en el año 647 d.C.

Alguna veta del río subterráneo pasaría a 4,20 metros 
-por debajo de la casa,
 y desde allí hasta la superficie podríamos encontrar distintos minerales 
arrastrados por las aguas subterráneas y/o existentes en el terreno.
 El caudal principal del río subterráneo se encontraría a una distancia
 aproximada a los 26 metros.

VII/ Algunos apuntes sobre el psiquismo


Volvamos a las caras de Bélmez, cuyas imágenes 
reproducidas en el suelo de cemento,
 podría tener una causa fundamental “psíquica” 
capaz de impresionar la materia.
 ¿Qué fuerza sería mayor en un ser humano que 
el instinto de supervivencia?. 
Tal vez otra clave de Bélmez sea ese afán
 de perpetuación que ya sea
 –lenta o violentamente- arrancaron a esos cuerpos,
 enterrando sus cabezas cortadas en otro lugar,
 en una fosa común, 
negando sus identidades.

Aquí debía enfrentarme con una verdad expresada 
por Faustino Prados Pérez…
”No podemos negar la muerte, pero no queremos pensar en ella”.

Muy a mi pesar, estoy segura que una de las Claves de Bélmez, 
su causa principal, está en la muerte de esas personas,
 esas  vidas arrancadas  por las espadas 
de terribles personajes.
 Para mí, no hay otra explicación: las caras de Bélmez
 constituyen
 psico-imágenes, pero únicas e irrepetibles,
 ya que en lo que tenemos conocimiento
 no tienen forma de haces luminosos, 
que a veces, se dejan ver en fotografías
 o emisiones de televisión; ni tampoco 
la de etéreas figuras fantasmagóricas 
que efímeramente se dejan ver
 en casas encantadas;
 por el contrario
 las caras de Bélmez parecen antiguas
 y casi perfectas fotografías 
que se ven a simple vista, 
que no necesitan de ningún ejercicio
 de la imaginación.





imagen
http://www.cortijoelaguelo.com/


Energías
Si partimos de un principio conocido en Radiestesia, 
en el que todo ser y entidad irradia la materia con la
 que se tiene habitual contacto, del tipo de energía 
que se posee, es decir que el uso continuado de un objeto 
–por ejemplo- un reloj, herramienta, etc., 
se  irradiará  con la  vibración de la persona que lo usa,
 la medición por Radiestesia de tal                                                                                                           objeto nos señalará el tipo de energía psíquica y espiritual,
de la persona que asiduamente los utiliza.
De la misma manera las casas o lugares que han sido ocupados recogen y registran la energía de sus habitantes. Así llegamos a la conclusión de que las psico-imágenes son simplemente la materialización de una fuerza psíquica –preexistente- en el lugar. 

Aunque la psicometría –medición de la duración y frecuencia de los fenómenos psíquicos- está todavía en pañales, seguramente por las características de los fenómenos paranormales:
 espontáneos, esporádicos y efímeros.
 Según asevera Jane E, Hartman en su libro: Radiónica y Radiestesia: “la energía que se expresa de múltiples maneras, la limitada conciencia humana no puede captarla en toda su extensión”.
En el mismo libro se hace referencia a Harold Saxon Burr, profesor de anatomía de la Facultad de Medicina de Yale, quien en 1930 identificó la fuerza invisible que conduce todas las funciones de la vida, y después de 40 años de investigación consiguió pruebas documentadas de que los campos de energía existen alrededor de todas las formas de vida. Saxon Burr descubrió que donde hay vida hay campos electrodinámicos (que es la parte de la física que estudia los fenómenos y las leyes de las cargas eléctricas en movimiento –que pueden medirse y trazarse-). En definitiva, los campos de energía preceden a la aparición de cualquier materia.
Senyon  y Valentina Kirlian también demostraron con la máquina que inventaron que si –por ejemplo- rompíamos la hoja de una planta, su cámara Kirlian era capaz de fotografiar el campo energético de la hoja, como si todavía estuviera completa, o sea que la forma energética subsistía, a pesar de ser mutilada una parte del organismo vegetal.














¿Podría ocurrir lo mismo con nuestra  psique? ¿Es posible que existiera una sustancia capaz de reproducir las características de una persona ya desaparecida?  ¿ Existe un elemento desconocido que fuera capaz de captar la energía de alguien que ya falleció?

Mencionado en el mismo libro: Radiónica y Radiestesia por Jane E. Hartman nos cuenta que en 1970 W. Brugh Joy, cardiólogo y místico descubrió que las momias egipcias mostraban –después de miles de años- rasgos residuales de campos de energía.
Sin embargo, dado que las psico-imágenes nunca –excepto en la Sábana Santa- se han impreso en la materia con tanta nitidez, esa fiel reproducción, la clave de esa precisión tiene que tener una causa física explicable.

VIII/ La Sustancia

Volvamos al principio, a aquella sensación de escozor en los ojos, la primera vez que entré en la casa. Reconocer esta sustancia era una búsqueda a ciegas en el laberinto de una Enciclopedia Científica que tenía cientos de ellas, pero la causalidad –no creo en la casualidad- iba a ser mi aliada y por esa “coincidencia” de encontrar lo que buscamos y necesitamos, se me iba a revelar otra de las Claves de Bélmez,  la que me iba a dar una explicación racional y física del fenómeno. Con absoluta perplejidad por la aparente “facilidad” con que descubro esta sustancia leo:

Hidracina: “sustancia orgánica que se evapora en el aire absorbiendo la humedad, cuyas vapores tienen una acción tóxica sobre los ojos, se crea a través de la putrefacción de la carne. Otra propiedad de la hidracina y sus compuestos es que reduce al estado metálico las sales de plata y ¡EUREKA! …se utiliza para la fabricación de reveladores fotográficos”.

Esta sustancia también llamada diamina será determinante para dar con todas:
 Las Claves de Bélmez.
v Fuerte carga psíquica negativa, seguramente causada por el cautiverio prolongado de muchas personas/ Ondas nocivas por las cabezas y cuerpos enterrados bajo la casa –antiguos terrenos de la Iglesia- después de un extremo sufrimiento y muerte violenta.

El resto de cuerpos completos detectados bajo la casa, nos darían las imágenes enteras que se han ido reproduciendo y difuminando como “La Dama de la Copa”, mujer bellísima que desnuda estaba reapareciendo en la entrada.



















Sin embargo, un poco más atrás también se reprodujo la figura de un animal, concretamente un caballo negro, que nos da otra clase de psico-imagen inusual; ya que la energía astral de un animal no puede sobrevivirle, en lo que sabemos –hasta hoy- razón por la cual tiene que haber una explicación estrictamente “física”-
v Las coincidencias siguientes:
Terreno, minerales, vetas de un río subterráneo, etc. y sobre todo la sustancia orgánica creada por la descomposición de esos cuerpos y cabezas enterrados bajo la casa de María –la hidracina- que está actuando como revelador fotográfico, nos dirigen al principio de otros elementos que componen la última Clave de Bélmez: un fenómeno fotográfico, detrás de una profunda causa psíquica e histórica, ya apuntada.

Pero, un revelador no es suficiente para explicar el fenómeno fotográfico; así que volvamos atrás, a la cueva-prisión detectada a unos 10 metros por debajo del suelo de la casa de María Gómez Cámara, donde una nueva medición para confirmar esta profundidad, nos descubre una sub-cueva, bien sea natural, o una excavación o ambas. Dicha sub-cueva formaría un nuevo declive en el terreno, que nos darían a través de la Radiestesia (en el año 2.009) las siguientes distancias definitivas, desde el subsuelo de la antigua calle Real 5, hasta la base de la posible prisión.
1)    Cueva o excavación= 9,77 metros
2)    Sub-cueva o excavación= 11,,21 metros

En estas cuevas ya tendríamos nuestra cámara oscura, pero todavía no tenemos todos los elementos que pueden haber hecho posibles estas insólitas fotografías; aún nos falta encontrar la fuente de luz o flash.Ciertamente conocido es el fenómeno de luminiscencia que provoca el fósforo existente en los huesos, cuando se descomponen en la tierra, en contacto con el aire –de alguna grieta del terreno- provocando una lenta oxidación. Estos huesos, seguramente enterrados en gran cantidad, como los encontrados bajo la iglesia, bien podrían haber producido este fenómeno, actuando como un flash.
Si consideramos que el film está sensibilizado con gelatina de sales de plata, y que la gelatina se produce a partir de cartílagos y células en descomposición, las masas cerebrales y demás órganos de esos cuerpos, podrían perfectamente haber producido esta gelatina. Las sales de plata han podido ser arrastradas por una veta de agua subterránea, de uno de los minerales existentes en la zona: la galena, que constituye una mena de dicho metal, la plata, común en vetas de aguas subterráneas.













Aún nos queda el objetivo de nuestra extraña cámara, pequeño orificio de vidrio esmerilado.La calcita es otro mineral presente en Sierra Mágina, y es  componente fundamental de las calizas, y materia prima de la industria del cemento, cuya variedad el Espato de Islandia es utilizado en óptica por su birrefringencia, ( o doble refracción) este material nos puede dar ya otra pauta de estas extraordinarias fotografías; el esmerilado de dicho mineral se podría haber producido por la acción de otros minerales de mayor dureza. o también por la continua erosión que provoca una veta de río subterráneo.
.......................................................
Sé que esta teoría no es fácilmente demostrable, y es de esperar que nadie derribe o excave en casa de María, en busca de una respuesta segura. Reproducir el fenómeno sería siniestro por su crueldad. Pero, quizás esta hipótesis pueda abrir en algún momento  los ojos de alguien que ante una psico-imagen pueda encontrar los medios o sustancias necesarias para reproducir con nitidez otras caras o imágenes. Desde luego sería un gran salto para la Parapsicología, y para demostrar a los incrédulos que, lo que no vemos: esa energía psíquica que todos poseemos, es capaz de traspasar el tiempo, y todas las leyes físicas conocidas, o en todo caso, acomodarlas para su manifestación, y superar hasta la muerte, con una emanación energética que puede “fotografiarse” con tanta claridad como en las Caras de Bélmez.
........................................................
Un  3 de febrero, a las 9 de la mañana, de hace 7 años María Gómez Cámara nos dejó. Ella, tal vez haya obtenido la feliz recompensa a ese profundo afecto que profesó –durante más de 30 años- a esos seres anónimos, que la acompañaron en muchas horas de soledad, de los que nunca tuvo miedo, a pesar de ser –según sus propias palabras- totalmente desconocidos…


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BIBLIOGRAFÍA

v Historia de Al-Andaluz
Ibn Idari Al Marrakusi (escrito  en 1306)
Traducción y Estudio histórico y crítico
Francisco Fernández González
Ediciones Aljaima
Málaga 1999 

v Historia de la España islámica
Montgomery Watt
Alianza Editorial
Madrid 1970

v El Cuarto oscuro
Una guía para aficionados
Leonard Gaunt

v El hombre ante la muerte
Biblioteca básica de Psicología General
Faustino Prados Pérez
Editorial Quorum
1986 – Ediciones Iberoamericanas

v Enciclopedia de la Ciencia y la Técnica
    Ediciones Danae
    Barcelona

v La batalla de Bailén 1808
    El águila derrotada
    Francisco Vela
    Ediciones Almena
    Madrid 2007

v Radiónica y Radiestesia
    Jane E. Hartman
    Arkano Books


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